Hola..
Ahora que el tiempo envejeció mi voluntad de aprender y casi sin darme cuenta me deslizo por los oscuros pasillos de la pereza y la comodidad, me encuentro a un paso de contaros mil historias a través de esta nueva magia que no alcanzo a comprender.
Fugacidad me aventuro a decir, pues a estas alturas la capacidad de recordar las enseñanzas adquiridas durante tanto tiempo es para mi una tarea casi imposible. El conocimiento se me escapa como la arena del desierto en la mano temblorosa del anciano. Debo buscar más allá de la lucidez, que en momentos como este siento, para poder encontrar el camino que conduce a mis recuerdos.
Pero créeme, lo conseguiré y entablaremos juntos una relación amistosa y provechosa para ambos. L.W.